Tarjeta de estudio
Una tarjeta de estudio es una pequeña tarjeta con una pregunta en un lado y la respuesta en el otro. Miras la pregunta, intentas recordar la respuesta y luego das la vuelta a la tarjeta para comprobar. Es una de las formas más sencillas y mejores de fijar datos en la memoria.
Las tarjetas funcionan porque te obligan a sacar la respuesta de tu propia cabeza en vez de solo leerla. Ese intento de recordar es lo que crea una memoria fuerte. Releer los apuntes parece útil, pero no se queda igual de bien. Cuando te quedas en blanco con una tarjeta, también aprendes justo lo que todavía tienes que estudiar.
Funcionan aún mejor si las repartes en el tiempo. Repasa una tarjeta al día siguiente de crearla, luego unos días después, luego una semana después. Las que ya sabes salen menos y las difíciles salen más.
El error más común es hacer tarjetas demasiado grandes. Si una tarjeta te pide recordar un párrafo entero, no puedes ponerte a prueba de verdad. Deja cada tarjeta con una sola idea, una pregunta, una respuesta.
Mía estudia para su examen de biología. Hace una tarjeta que dice "¿Qué hacen las mitocondrias?" delante y "producen energía para la célula" detrás. En el autobús repasa su montón y da la vuelta a cada tarjeta para comprobar su respuesta.
- 1Elige un dato o idea pequeña que necesites recordar.
- 2Escribe una pregunta clara delante y la respuesta corta detrás.
- 3Di la respuesta en voz alta o en tu cabeza antes de dar la vuelta.
- 4Da la vuelta a la tarjeta y comprueba si acertaste.
- 5Repasa el montón al día siguiente y luego separa los repasos cada vez más.