Técnica Feynman
La técnica Feynman es un método de estudio en el que explicas un tema con palabras sencillas, como si se lo enseñaras a un niño. Cada punto donde te atascas o te pones vago te muestra justo lo que todavía no entiendes de verdad.
Lleva el nombre del físico Richard Feynman. La idea es simple. Si no puedes decir algo con palabras fáciles, es que no lo entiendes de verdad. Los términos técnicos esconden los huecos. Las palabras sencillas los sacan a la luz.
Así que coges un tema e intentas explicarlo en voz alta, lo más simple posible. Cuando te trabas o recurres a una frase del libro que no sabes desarmar, ahí hay un hueco. Vuelves a tus apuntes, lo rellenas y lo explicas otra vez hasta que fluya. Esto convierte la lectura pasiva en recuerdo activo, y por eso se queda.
Maya tiene un examen de biología sobre la fotosíntesis. Intenta explicársela a su hermano pequeño y se atasca en cuanto él pregunta de dónde saca la energía la planta. Ese tropiezo le dice que nunca entendió bien las reacciones lumínicas, así que relee solo esa parte y lo intenta de nuevo.
- 1Elige un tema y escribe su nombre arriba en una hoja en blanco.
- 2Explícalo en voz alta con palabras sencillas, como si se lo enseñaras a un niño de 12 años.
- 3Marca cada punto donde te atascas, te pones vago o usas jerga. Ahí está tu hueco.
- 4Vuelve a tus apuntes o al libro y rellena ese hueco.
- 5Explícalo otra vez hasta que salga fluido y sencillo de principio a fin.