Autoexplicación
La autoexplicación es un hábito de estudio en el que paras y te explicas a ti mismo por qué un paso, un dato o una respuesta es de verdad cierto, en voz alta o por escrito. Así tienes que poner el razonamiento tú mismo en vez de solo asentir, y ahí es donde se esconde casi todo lo que crees entender.
El truco es simple. Cada pocas líneas te detienes y te preguntas por qué esto es cierto o cómo este paso sale del anterior, y lo respondes con tus propias palabras. Cuando no puedes, acabas de encontrar un hueco que no sabías que tenías. De eso se trata, porque leer por encima parece estudiar pero se salta el razonamiento.
La mayoría se salta esto porque explicarlo en voz alta es lento y da un poco de vergüenza. Es más lento, pero esa lentitud es el trabajo de verdad. El error más común es resumir lo que decía la página en vez de explicar por qué es cierto. Si solo repites las palabras, nunca compruebas si de verdad lo entiendes.
Sara estudia para biología y lee que el ventrículo izquierdo del corazón tiene la pared más gruesa que el derecho. En vez de seguir, para y dice en voz alta por qué: el lado izquierdo bombea sangre a todo el cuerpo y el derecho solo a los pulmones, así que necesita más músculo. En el momento en que tuvo que dar una razón, el dato se le quedó.
- 1Lee un trozo pequeño, un párrafo o un paso resuelto.
- 2Para y pregúntate: ¿por qué es cierto esto, o por qué sale este paso?
- 3Respóndelo con tus propias palabras, en voz alta o escrito.
- 4Si te atascas, márcalo y vuelve a tus apuntes a ese punto exacto.
- 5Pasa al siguiente trozo y repite.