Para estudiar oposiciones, empieza por la convocatoria: de ahí salen el temario, el tipo de ejercicios y cuántas plazas hay. Divide el temario en bloques, calcula cuántas horas necesitas por tema y estúdialo por vueltas. En la primera vuelta entiendes y haces un esquema de cada tema, en la segunda lo memorizas sacándolo de memoria, y a partir de la tercera solo repasas. Cada tema se cierra con un test, y desde la segunda vuelta haces simulacros con el tiempo real del examen.
Abajo tienes cada paso con números que puedes copiar: cómo repartir un temario de 60 temas, cuántas horas calcular por tema, un calendario de repasos, una semana tipo y cómo estimar cuánto vas a tardar.
Todo plan de estudio de una oposición sale de un documento: la convocatoria y sus bases. El Estatuto Básico del Empleado Público (Real Decreto Legislativo 5/2015) fija varias reglas que conviene tener claras desde el primer día:
- Cada Administración aprueba cada año su Oferta de Empleo Público, que se publica en el diario oficial que le corresponde (el BOE para la Administración del Estado, el boletín autonómico o provincial para el resto). La oferta se tiene que ejecutar en un plazo improrrogable de tres años.
- Las convocatorias y sus bases son públicas. Ahí están el temario, los ejercicios, cómo se puntúan y los plazos para presentar la solicitud.
- Para funcionarios de carrera, los sistemas son la oposición y el concurso-oposición. El concurso, que solo valora méritos, es excepcional y tiene que preverlo una ley.
- El tribunal no puede proponer más aprobados que plazas convocadas, salvo que la convocatoria lo prevea.
Ese último punto cambia la forma de estudiar: no basta con aprobar, compites por una plaza. El objetivo es dominar cada tema mejor que la media de los aspirantes.
Si todavía no ha salido la convocatoria de tu oposición, estudia con la última publicada. El temario suele cambiar poco de una a otra, y cuando cambia, el tema nuevo se incorpora a tu plan sin rehacerlo todo.
Apunta de la convocatoria cuatro datos antes de seguir: número de temas, tipo de ejercicios (test, desarrollo, supuesto práctico, oral), si los errores del test restan y cuánto, y si hay fase de concurso con méritos.
Un temario de 60 o 90 temas da vértigo si lo miras entero. Divídelo en bloques de 8 a 15 temas que vayan juntos por materia. La mayoría de temarios ya vienen agrupados así en la convocatoria, y conviene respetar esa división porque los tests y los simulacros suelen seguirla.
Un ejemplo con un temario ficticio de 60 temas:
| Bloque | Temas | Contenido | Dificultad para ti (1 a 5) |
|---|
| I | 1 a 12 | Constitución y organización del Estado | 2 |
| II | 13 a 24 | Derecho administrativo y procedimiento | 4 |
| III | 25 a 36 | Gestión de personal | 3 |
| IV | 37 a 48 | Gestión económica y presupuestaria | 5 |
| V | 49 a 60 | Ofimática y atención al público | 2 |
La columna de dificultad es la que más importa. Pon un 5 en los bloques que te cuestan o que nunca has visto. Esos bloques necesitan más horas por tema y entran antes en el calendario, para que tengan más vueltas.
Para cada tema, ten un único material base: el temario de tu academia, el de un manual o el tuyo propio. Mezclar tres versiones del mismo tema es la forma más rápida de perder semanas.
No hay una cifra oficial, y depende mucho de la oposición y de tu base. Pero sin un número no puedes planificar. Esta tabla es una orientación para un tema de 15 a 25 páginas; ajústala después de estudiar los tres primeros temas y medir tu ritmo real:
| Vuelta | Qué haces | Horas orientativas por tema |
|---|
| Primera | Leer, entender, hacer el esquema | 4 a 6 |
| Segunda | Memorizar con recuerdo activo, primer test | 3 a 4 |
| Tercera | Repaso completo y test | 1,5 a 2 |
| Cuarta y siguientes | Repaso rápido sobre el esquema y test | 0,5 a 1 |
Multiplica por los temas y tienes una estimación de tu preparación. En temas de legislación densa o de supuestos prácticos ve al extremo alto. En temas que ya conoces del trabajo o de la carrera, al bajo.
La idea central es sencilla: no estudias un tema una vez y lo das por terminado. Lo ves varias veces, cada vez más rápido, y entre vuelta y vuelta lo sacas de memoria. Eso es la repetición espaciada aplicada a un temario largo.
Primera vuelta: entender
Lee el tema completo una vez sin subrayar. En la segunda lectura marca solo lo que sea idea principal, datos con número (plazos, artículos, porcentajes) y definiciones. Después haz un esquema de una o dos hojas. Si nunca has hecho uno, el método está en cómo hacer un esquema.
En esta vuelta todavía no memorizas. Intentar aprenderte de memoria algo que no entiendes es lo que hace que se olvide en una semana.
Segunda vuelta: memorizar sacándolo de memoria
Con el esquema delante, tápalo y repite el tema en voz alta o por escrito. Destápalo, mira qué se te ha escapado y vuelve a intentarlo. Esto es el recuerdo activo, y funciona mucho mejor que releer. Para listas, plazos y artículos, haz tarjetas de memoria o una regla mnemotécnica.
Cierra cada tema con un test de 20 a 30 preguntas. Apunta tu porcentaje de aciertos en una hoja de seguimiento.
Tercera vuelta y siguientes: repasar
A partir de aquí ya no lees el tema entero. Repasas sobre el esquema, haces el test y solo vuelves al texto completo en las partes que fallas.
Cuándo repasar
Para que el tema no se borre entre vueltas, añade repasos cortos de 15 a 30 minutos sobre el esquema:
| Repaso | Cuándo |
|---|
| 1 | Al día siguiente de estudiarlo |
| 2 | A los 7 días |
| 3 | A los 30 días |
| 4 en adelante | Con cada vuelta completa al bloque |
Sin estos repasos, la curva del olvido hace su trabajo: a las pocas semanas te queda poco de un tema que estudiaste bien. Tienes más formatos de repaso en técnicas de repaso.
Cómo estudiar un tema de oposiciones paso a paso
- Lee el tema entero una vez para saber de qué va.
- Léelo otra vez marcando ideas principales, datos con número y definiciones.
- Haz el esquema en una o dos hojas.
- Tapa el esquema y repítelo de memoria. Corrige con el esquema delante.
- Haz tarjetas para los datos que no entran: plazos, artículos, órganos.
- Haz un test del tema y apunta el porcentaje de aciertos.
- Programa los repasos de 1, 7 y 30 días.
En las oposiciones con examen tipo test, los tests no son el final del estudio, son parte del estudio. Cada pregunta que fallas te dice exactamente qué línea del tema no dominas. Tres reglas:
- Test por tema al cerrar cada tema, test por bloque al terminar cada bloque.
- Lleva un cuaderno o una hoja de fallos. Cada fallo va con el tema y la respuesta correcta. Repasa esa hoja una vez por semana.
- Mira en las bases si los errores restan y cuánto. Si restan, practica también cuándo dejar una pregunta en blanco.
Si quieres la técnica para responder preguntas de opción múltiple, la tienes en cómo se estudia para los exámenes tipo test. Y para practicar con preguntas sacadas de tu propio temario, mira los tests de oposiciones con IA.
Un simulacro es un examen completo, con el número de preguntas y el tiempo de la convocatoria, sin mirar nada y corregido al final. Es la mejor forma de saber dónde estás y de entrenar el ritmo.
- Empieza cuando tengas al menos la mitad del temario en segunda vuelta. Antes sale un resultado tan bajo que solo desanima.
- Haz uno cada una o dos semanas. En los dos últimos meses, uno o dos por semana.
- Hazlo con la hoja de respuestas y el reloj delante.
- Corrige el mismo día y pasa cada fallo a tu hoja de fallos.
Usa los exámenes de convocatorias anteriores siempre que se publiquen. Son la referencia más fiable del nivel y del estilo de las preguntas. Tienes más sobre cómo sacarles partido en examen de años anteriores y en examen de prueba.
Un ejemplo para alguien que estudia 4 horas al día, seis días a la semana, con el temario en segunda vuelta:
| Día | Bloque 1 (2 h) | Bloque 2 (1,5 h) | Bloque 3 (30 min) |
|---|
| Lunes | Tema nuevo, segunda vuelta | Test del tema | Repaso de 1 y 7 días |
| Martes | Tema nuevo, segunda vuelta | Test del tema | Repaso de 1 y 7 días |
| Miércoles | Tema nuevo, segunda vuelta | Test del tema | Repaso de 30 días |
| Jueves | Tema nuevo, segunda vuelta | Test del tema | Repaso de 1 y 7 días |
| Viernes | Repaso de los temas de la semana | Test del bloque | Hoja de fallos |
| Sábado | Simulacro completo | Corrección | Hoja de fallos |
| Domingo | Descanso | | |
El día de descanso no es opcional. Una oposición dura meses y el cansancio acumulado se nota antes en los tests que en tu ánimo. Dentro de cada bloque, sesiones de 45 a 50 minutos con una pausa corta van bien; la técnica Pomodoro es una forma de hacerlo.
Si trabajas, la misma estructura funciona con menos horas: un tema cada dos días en lugar de uno y el simulacro el fin de semana. Hay ideas para encajarlo en cómo se estudia y se trabaja al mismo tiempo.
No hay una respuesta general: depende del número de temas, del tipo de examen, de tu base y de las horas que tengas. Lo que sí puedes hacer es calcular tu caso con la tabla de horas por tema.
Un ejemplo con 60 temas y los valores medios de la tabla:
- Primera vuelta: 60 temas × 5 h = 300 h
- Segunda vuelta: 60 × 3,5 h = 210 h
- Tercera vuelta: 60 × 1,75 h = 105 h
- Dos vueltas más: 60 × 0,75 h × 2 = 90 h
- Total: unas 700 horas, más tests y simulacros
Con 20 horas de estudio a la semana son unos nueve meses. Con 30 horas, unos seis. Con 10 horas, más de un año. Si tu cálculo da más tiempo del que falta para el examen, sabes desde el principio que tienes que recortar vueltas en los bloques fáciles o sumar horas, y no lo descubres a un mes de la prueba.
- Empezar sin leer la convocatoria y estudiar temas que no entran o con el enfoque equivocado.
- Leer el temario tres veces sin hacer ni un test. Releer da sensación de saber, pero no entrena el recuerdo.
- Cambiar de temario o de academia a mitad de vuelta.
- Dejar los simulacros para el final y descubrir allí que no te da tiempo.
- No llevar registro de aciertos. Sin números no sabes qué bloque necesita más horas.
StudyPDF no tiene los exámenes oficiales de tu oposición ni sabe qué va a caer. Las preguntas salen de tu temario, así que los exámenes de convocatorias anteriores siguen siendo imprescindibles.
Donde sí ayuda es en el trabajo de cada vuelta. Subes los temas (documentos, diapositivas o fotos) y la app los ordena en temas y conceptos. Con eso creas un cuestionario tipo test por tema o por bloque, con la explicación de cada respuesta y la parte del temario de la que sale, o un examen de práctica con tiempo que se corrige al entregar. Para plazos y artículos, tarjetas de memoria que puedes exportar a Anki. Cada respuesta actualiza tu dominio por concepto, así que ves qué temas fallas más. Y el plan de estudio reparte los temas hasta la fecha del examen, empezando por los puntos débiles.
El plan gratuito permite unos cuatro materiales a la semana. Los detalles están en precios.
¿Cuántas horas al día hay que estudiar una oposición?
Depende del tiempo que falte y del tamaño del temario. Una referencia razonable son 4 a 6 horas de estudio real si solo estudias, y 2 a 3 si trabajas. Más que la cifra diaria, importa que tu total de horas cubra el cálculo de vueltas de tu temario.
¿Cuántas vueltas hay que darle al temario?
Como mínimo tres: una para entender, otra para memorizar y otra para repasar. Lo habitual es dar cuatro o cinco, cada una más rápida que la anterior, más los repasos cortos entre vueltas.
¿Es mejor estudiar por temas o por bloques?
Por temas dentro de un bloque. Terminas un bloque entero en primera vuelta antes de pasar al siguiente, pero repasas los temas ya vistos mientras avanzas. Así cada bloque tiene sentido de conjunto y nada se queda meses sin ver.
¿Se puede preparar una oposición sin academia?
Sí, si tienes un temario actualizado, tests y exámenes de convocatorias anteriores. Lo que una academia aporta es estructura y ritmo; si estudias por tu cuenta, el plan de vueltas, la hoja de seguimiento y los simulacros semanales cumplen esa función.