Para hacer un comentario de texto, sigue seis pasos en este orden: lee el texto dos o tres veces, escribe el tema en una sola frase, resume el contenido con tus palabras, explica la estructura (cómo se organizan las ideas), analiza el tipo de texto, la intención y los rasgos de lengua que la sostienen, y termina con una valoración crítica argumentada. Cada paso se apoya en el anterior, así que no te saltes ninguno aunque vayas justo de tiempo.
Abajo tienes cada paso con lo que el corrector busca, un ejemplo resuelto con un texto corto, frases para arrancar cada parte y lo que cambia en la PAU de Lengua y en un comentario de historia.
Qué es un comentario de texto
Un comentario de texto es un análisis ordenado de un escrito: qué dice, cómo lo dice y por qué lo dice así. No es un resumen largo ni una opinión sobre el tema. Es demostrar que entiendes el texto y que sabes explicar cómo funciona.
El método de abajo sirve para textos de opinión, ensayos, textos literarios en prosa y textos históricos o filosóficos. Lo que cambia de una asignatura a otra es el peso de cada parte, no el orden.
Lee el texto entero una vez sin escribir nada, solo para saber de qué va. En la segunda lectura:
- Subraya la idea principal de cada párrafo, no frases enteras.
- Marca los conectores (sin embargo, por tanto, en primer lugar), porque te van a dar la estructura.
- Anota en el margen una palabra por párrafo que resuma lo que hace: tesis, ejemplo, objeción, conclusión.
- Busca o deduce el significado de las palabras que no conozcas.
Si el texto te cuesta, la tercera lectura no es tiempo perdido. Un comentario construido sobre un texto mal entendido está mal desde la primera línea. Si te pasa a menudo, trabaja la comprensión lectora por separado, y practica la lectura activa.
El tema es la idea central del texto en una sola frase corta, mejor si es nominal (sin verbo conjugado). Responde a la pregunta "¿de qué trata el texto y qué dice de ello?".
- Mal: "El texto habla de los móviles." Es demasiado general.
- Mal: "El autor cuenta que en el metro la gente no levanta la vista del móvil." Es un detalle, no el tema.
- Bien: "La paradoja de la hiperconexión digital, que aísla a las personas en lugar de unirlas."
Un truco: si tu tema sirve para otros diez textos distintos, es demasiado vago. Si solo describe un párrafo, es demasiado concreto.
El resumen recoge las ideas principales del texto, en tus palabras y en el mismo orden. Como orientación, entre tres y cinco líneas para un texto de una cara.
Reglas que los correctores miran:
- Escríbelo en tercera persona ("el autor sostiene", "se plantea").
- No copies frases del texto. Usa sinónimos y reformula; si te cuesta, revisa cómo parafrasear.
- No incluyas tu opinión ni ejemplos que no estén en el texto.
- No pongas "en este texto el autor habla de" al principio. Empieza directamente por la idea.
Si quieres practicar esta parte aparte, tienes el método completo en cómo hacer un resumen.
Aquí explicas cómo se organizan las ideas. Distingue dos niveles:
- Estructura externa: párrafos, versos o apartados. Basta con una frase.
- Estructura interna: las partes de contenido, con las líneas que ocupa cada una y qué función cumple (presentación de la tesis, argumentos, ejemplos, conclusión).
Después di qué tipo de estructura tiene, según dónde aparece la tesis:
| Tipo | Dónde está la tesis | Cómo se reconoce |
|---|
| Analizante o deductiva | Al principio | La tesis abre y el resto la desarrolla |
| Sintetizante o inductiva | Al final | Los datos y ejemplos llevan a la conclusión |
| Encuadrada | Al principio y al final | La tesis se plantea y se retoma al cerrar |
| Paralela o acumulativa | No hay una tesis única | Varias ideas del mismo peso, una tras otra |
No te quedes en "tiene tres partes". Explica qué hace cada parte y cómo se conecta con la siguiente, citando el conector que marca el paso.
Es la parte que más puntúa y la que más se hace mal. El error típico es hacer una lista de recursos sin explicar para qué sirven. Cada rasgo que menciones tiene que ir con un ejemplo del texto y su función.
| Qué mirar | Preguntas que te ayudan |
|---|
| Tipo de texto | ¿Es argumentativo, expositivo, narrativo? ¿Periodístico, ensayístico, literario? |
| Intención | ¿Quiere informar, convencer, criticar, emocionar? |
| Funciones del lenguaje | ¿Predomina la referencial, la expresiva, la apelativa, la poética? |
| Marcas del emisor | ¿Primera persona, plural inclusivo, adjetivos valorativos, adverbios como "quizá"? |
| Conectores | ¿Qué relación marcan: contraste, causa, consecuencia, conclusión? |
| Recursos | ¿Hay antítesis, metáforas, preguntas retóricas, paralelismos? ¿Para qué sirven? |
| Tipos de argumentos | ¿Ejemplos, datos, autoridad, experiencia personal, concesión? |
La fórmula que funciona: rasgo + ejemplo entre comillas con su línea + efecto. Por ejemplo: "El autor usa la primera persona del plural ('vivimos', línea 1), lo que incluye al lector en la crítica y hace el mensaje más cercano."
La valoración crítica es tu opinión sobre la tesis del texto, pero argumentada. No vale "me ha gustado mucho" ni "estoy totalmente de acuerdo con el autor" sin más.
Una estructura sencilla en tres partes:
- Retoma la tesis del autor en una frase y di si estás de acuerdo, en desacuerdo o en parte.
- Da dos argumentos propios, con ejemplos que no estén en el texto: datos, experiencias, hechos actuales, otras lecturas.
- Cierra con una conclusión que responda a la tesis.
Valora también la eficacia del texto: si los argumentos convencen, si el ejemplo es representativo, si falta algo. Eso demuestra madurez, y los correctores lo notan.
Texto de práctica (escrito para esta guía):
Vivimos pegados a una pantalla y lo llamamos estar conectados. Sin embargo, nunca habíamos estado tan solos. Basta con mirar cualquier vagón de metro: decenas de personas comparten unos pocos metros cuadrados y ninguna levanta la vista. No se trata de demonizar el teléfono, que nos ha dado acceso a casi todo el conocimiento humano. Se trata de preguntarnos qué hemos dejado a cambio. Quizá la respuesta esté en algo tan sencillo como la conversación que no tuvimos. Porque, al final, una vida conectada no es lo mismo que una vida compartida.
Tema: la paradoja de la hiperconexión digital, que aísla a las personas en lugar de unirlas.
Resumen: el autor sostiene que el uso constante del móvil, presentado como una forma de conexión, ha aumentado la soledad. Lo ilustra con la imagen de un transporte público donde nadie se mira. Reconoce las ventajas del teléfono, pero plantea que se ha perdido la comunicación directa entre personas.
Estructura: un solo párrafo con tres partes. Primera, la tesis ("Vivimos... tan solos"), marcada por el contraste de "sin embargo". Segunda, un ejemplo y una concesión ("Basta con mirar... a cambio"), donde el autor admite las ventajas del móvil para reforzar su credibilidad. Tercera, la conclusión ("Quizá... compartida"), introducida por "porque, al final", que retoma la tesis. Como la idea central aparece al principio y al final, la estructura es encuadrada.
Análisis: es un texto argumentativo del ámbito periodístico, del tipo de una columna de opinión, con intención persuasiva. Predomina la función apelativa, junto con la referencial en el ejemplo. La primera persona del plural ("vivimos", "nos") incluye al lector y suaviza la crítica. La antítesis entre "conectados" y "solos", repetida al final con "conectada" y "compartida", condensa la tesis. El paralelismo "No se trata de... Se trata de..." organiza la concesión. El adverbio "quizá" introduce duda y evita que la conclusión suene a sermón.
Valoración (inicio): "Comparto en parte la tesis del autor. Es cierto que el móvil ocupa tiempos que antes eran de conversación, pero también permite mantener relaciones que la distancia habría roto, como las de familias separadas por la emigración..."
Comentario de texto en la PAU de Lengua
Con el Real Decreto 534/2024, que regula la PAU en toda España, Lengua Castellana y Literatura II es una de las materias obligatorias de la fase de acceso. Algunas reglas comunes a todos los exámenes:
- Cada ejercicio dura 90 minutos.
- Las preguntas de respuesta abierta y semiconstruida valen como mínimo el 70 % de la nota de cada ejercicio.
- En las preguntas en las que tienes que redactar, la coherencia, la cohesión y la corrección gramatical, léxica y ortográfica valen al menos el 10 % de esa pregunta.
Lo que no fija el Real Decreto es qué preguntas tiene el examen de Lengua ni cuánto vale cada una. Eso lo concreta cada comunidad, donde la administración educativa y las universidades públicas organizan la prueba, y por eso el comentario se pide de forma distinta en unas y otras: en algunas como preguntas sueltas (tema, resumen, estructura, opinión), en otras como un comentario redactado. Busca en la web de acceso de tu universidad el modelo de examen y los criterios de corrección de tu comunidad, y entrena con exactamente ese formato. Los exámenes de años anteriores con sus soluciones son el mejor material.
En cuanto al tiempo, ensaya con el reloj delante. Leer y planificar te debería llevar una parte pequeña del examen, y conviene dejar unos minutos al final para revisar la ortografía, que ya has visto que puntúa. Si quieres saber cuánto pesa este examen en tu nota final, mira cómo se calcula la nota de la PAU.
El orden general se mantiene, pero cambia el peso:
- Historia: empieza clasificando el texto (naturaleza, autor, fecha, destinatario). Después analizas las ideas y, sobre todo, el contexto histórico: qué pasaba, por qué se escribió y qué consecuencias tuvo. La valoración es sobre su importancia histórica, no sobre tu opinión del tema.
- Filosofía: el centro es identificar el tema, la tesis y los argumentos con los que el autor la defiende, y relacionarlos con el resto de su pensamiento.
En los dos casos, lo que no sabes de memoria no lo puedes poner. El contexto y las ideas del autor se estudian antes del examen.
- Tema: "El tema del texto es...", "El texto gira en torno a..."
- Resumen: "El autor sostiene que...", "Se plantea que..."
- Estructura: "El texto se organiza en tres partes...", "La tesis aparece al principio y se retoma en..."
- Análisis: "Se trata de un texto argumentativo del ámbito...", "Este recurso sirve para..."
- Valoración: "Comparto en parte la idea de que...", "Aunque el autor tiene razón en..., no tiene en cuenta..."
- Confundir el tema con el resumen o con el título.
- Copiar frases del texto en el resumen.
- Enumerar recursos sin ejemplo ni función.
- Dividir la estructura en partes sin explicar qué hace cada una.
- Hacer una valoración que solo dice "estoy de acuerdo".
- No dejar tiempo para revisar faltas de ortografía.
StudyPDF no escribe tu comentario, y no te serviría: en el examen tienes que hacerlo tú. Donde ayuda es en la teoría que necesitas tener automatizada para analizar rápido.
Subes tus apuntes de Lengua, diapositivas o fotos del libro y la app los ordena en temas y conceptos. Con eso creas tarjetas de memoria para figuras retóricas, tipos de conectores y funciones del lenguaje, o un cuestionario que te pregunta qué recurso hay en un ejemplo y te explica cada fallo citando la parte de tus apuntes de la que sale. Si una figura no te queda clara, Bo, el tutor de la app, te la explica a partir de tu propio material y cita de dónde sale.
El plan gratuito permite unos cuatro materiales a la semana. Los detalles están en precios.
¿Cuáles son las partes de un comentario de texto?
Tema, resumen, estructura (externa e interna), análisis del tipo de texto, la intención y los recursos, y valoración crítica. En algunos exámenes se añade al principio una localización del texto: autor, obra y época.
¿Cuánto tiene que ocupar un comentario de texto?
Depende del examen. Como orientación, el tema ocupa una línea, el resumen de tres a cinco, y el análisis y la valoración son las partes más largas. En la PAU, ajusta la extensión a lo que pida el modelo de examen de tu comunidad.
¿Se puede usar la primera persona en la valoración crítica?
Sí. En la valoración es normal escribir "considero" o "comparto". Lo que no debes hacer es usarla en el resumen ni en el análisis, que van en tercera persona.
¿Cómo se practica el comentario de texto?
Haz uno a la semana con textos de exámenes anteriores, con tiempo, y compáralo con los criterios de corrección. Fíjate sobre todo en el análisis, que es donde más puntos se pierden.