Curva del olvido
La curva del olvido, descrita por Hermann Ebbinghaus, es el patrón por el cual la memoria de material nuevo cae con fuerza en las horas y días tras aprenderlo, salvo que lo repases. Cada repaso bien programado aplana la curva, así el mismo contenido se olvida más despacio.
Ebbinghaus vio que olvidamos casi todo lo nuevo en uno o dos días. Sin repaso, puedes perder entre el 70 y el 80 por ciento del material tras 24 horas. La curva explica por qué empollar la noche antes falla. El recuerdo nunca llegó a asentarse, así que se escapa rápido.
La solución no es leer más. Es espaciar los repasos y hacerlos activos. Cada vez que recuperas un dato justo antes de olvidarlo, la curva se aplana y el siguiente intervalo seguro se alarga. Un error común es creer que la curva es fija. No lo es. Su forma cambia con cada repaso.
Aprendes el ciclo de Krebs en la clase del martes. Si no lo vuelves a mirar, para el jueves ya se han ido casi todos los pasos. En vez de eso te examinas esa noche, otra vez el viernes y la semana siguiente. Cada vuelta cuesta menos, y para el examen el ciclo se queda fijo.
- 1Repasa el material nuevo el mismo día que lo aprendes, mientras está fresco.
- 2Espacia los siguientes repasos con intervalos crecientes: un día, luego unos días, luego una semana.
- 3Haz cada repaso activo. Examínate o escribe de memoria en vez de releer.
- 4Repasa un tema justo antes de olvidarlo, no mucho después.
- 5Detecta los temas flojos y dales intervalos más cortos.
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Empieza gratisEmpieza gratis¿Con qué rapidez se olvida lo que se estudia?
Ebbinghaus halló que perdemos cerca de la mitad del material nuevo en una hora y entre el 70 y el 80 por ciento en un día si nunca lo repasamos. La velocidad exacta depende de cuán significativo sea el material y de lo bien que lo entendiste. Espaciar los repasos frena mucho esa pérdida.
¿Es mejor la repetición espaciada que releer?
Sí. Releer parece productivo pero apenas afecta a la curva del olvido, porque reconoces el texto en vez de recuperarlo. La repetición espaciada obliga al recuerdo activo en intervalos crecientes, y eso es lo que de verdad aplana la curva y lleva los datos a la memoria a largo plazo.