¿Cómo se estudia la noche antes de un examen?
Seamos sinceros: la noche antes es control de daños, no estudiar de verdad. Así que prioriza. Quédate con los pocos temas que valen más puntos y estudia solo esos. Ponte a prueba en vez de releer: cierra los apuntes e intenta decirlo de memoria. Haz un examen viejo si tienes uno. Y duerme al menos unas horas, o se te olvidará lo que acabas de empollar.
Empieza decidiendo qué vas a dejar fuera. Esta noche no te da para todo, así que ni lo intentes. Mira qué vale más puntos o qué sale más veces, y mete ahí tu tiempo. Deja lo que ya te sabes y lo que casi seguro no cae. Haz una lista corta, los temas más difíciles arriba.
Luego ponte a prueba en vez de leer. Releer los apuntes parece que sirve, pero no se queda. Tapa la hoja y di la respuesta en voz alta, o escríbela de memoria, y después comprueba. Lo que falles es justo lo siguiente que toca estudiar. Un examen de otros años es lo mejor para esto, porque te enseña cómo son las preguntas de verdad.
Esta noche es para repasar, no para temas nuevos. No abras algo que no has visto nunca, a medianoche no lo vas a aprender bien y solo te va a estresar. Y duerme de verdad. Aunque sean pocas horas, mejor que ninguna. Un cerebro sin dormir se queda en blanco con cosas que sabía la noche antes.
- 1Apunta los temas, tacha lo que ya sabes y lo que casi seguro no cae. Quédate con los que valen.
- 2Haz primero el tema más difícil y que más cae, mientras estás fresco.
- 3Ponte a prueba: tapa los apuntes, recuerda la respuesta y comprueba. No solo releas.
- 4Haz un examen de años anteriores o preguntas de práctica si tienes.
- 5Salta lo totalmente nuevo. Esta noche solo repaso.
- 6Para a tiempo para dormir al menos unas horas. Prepara la mochila antes de acostarte.