¿Se puede aprobar un examen sin estudiar?
A veces sí. Si ya conoces el tema, el examen es fácil o tienes suerte con las preguntas, puedes aprobar sin estudiar nada. Pero es una mala apuesta. Te juegas la nota a la suerte. Si tienes aunque sea una hora, dedícala a exámenes de otros años, los temas clave y a ponerte a prueba. Eso siempre gana a entrar a ciegas.
Sé sincero contigo sobre por qué lo preguntas. Si el examen es básico o es una materia que ya usas mucho, quizá apruebes con lo que llevas en la cabeza. Hay gente que lo hace. Pero solo te enteras de los que se salvaron, no de los que suspendieron. Puede que caiga justo lo que no esperabas, y entonces no hay plan B.
Si vas muy justo de tiempo, no intentes leerlo todo. Así acabas sabiendo un poco de todo y nada de nada. Elige los pocos temas que más salen y los que dan más puntos. La mayoría de los cursos repiten las mismas ideas grandes, así que uno o dos exámenes viejos te enseñan rápido qué se pregunta de verdad.
Luego ponte a prueba en vez de releer. Cierra los apuntes e intenta escribir la respuesta de memoria. Al principio te sentirás tonto, pero de eso se trata. Lo que se te queda en blanco es justo lo que tienes que arreglar. Esto se llama recuerdo activo y se fija mucho mejor que leer la misma página cinco veces. Una hora de esto gana a una noche entera de subrayar.