¿Cómo se estudia para los exámenes finales?
Empieza pronto y haz una lista con cada examen, cuándo es y cuánto cuenta. Planea hacia atrás desde cada fecha para que los exámenes importantes o cercanos tengan más días. Dedica casi todo el tiempo a lo que fallas una y otra vez, no a lo que ya sabes. Ponte a prueba de memoria en vez de releer. Y duerme, el cerebro cansado olvida.
La época de finales parece enorme porque son muchos exámenes juntos. Así que primero trátalo como un problema de organización, no de estudio. Apunta cada examen, la fecha y cuánto cuenta. Un examen que vale el 40 por ciento y es en tres días se lleva más de tu semana que uno del 10 por ciento que es dentro de dos semanas.
Luego estudia de la forma que de verdad se queda. Releer los apuntes parece productivo pero casi no sirve. Mejor cierra el libro e intenta decir o escribir la respuesta de memoria. Falla, comprueba, vuelve a intentarlo más tarde. Hazlo repartido entre varias materias al día en lugar de un bloque gigante, así retienes más.
La trampa es pasarte todo el tiempo en lo que ya sabes porque se siente bien. Dale la vuelta. Busca tus puntos débiles, los temas que sueles fallar, y machácalos. Y no cambies horas de sueño por una hora más de empollar. Una mala noche te cuesta más que la hora que ganaste.
- 1Apunta cada examen, su fecha y cuánto cuenta para la nota.
- 2Planea hacia atrás desde cada fecha, da más días a los exámenes que pesan más o llegan antes.
- 3Cada día estudia varias materias en bloques cortos en vez de una sola durante horas.
- 4Ponte a prueba de memoria y haz exámenes de práctica, no solo releas.
- 5Dedica casi todo el tiempo a los temas que fallas una y otra vez.
- 6Duerme al menos 7 horas, también la noche antes. El cerebro cansado olvida.