Memoria ecoica
La memoria ecoica es la memoria sensorial auditiva. Guarda un eco breve de lo que acabas de oír durante unos 3 o 4 segundos, lo justo para captar el final de una frase que no estabas escuchando. Ulric Neisser le puso nombre en 1967. Dura más que la memoria icónica de las imágenes, pero lo que no atiendes desaparece en segundos.
El habla llega sonido a sonido, así que el cerebro necesita un búfer que retenga los últimos segundos mientras descifra las palabras. La memoria ecoica es ese búfer. Por eso puedes decir ¿qué? y responder antes de que la otra persona repita la pregunta. Su duración depende del método de medida: las estimaciones van de alrededor de un segundo a unos 10 segundos, pero el dato habitual de los manuales es de 3 a 4 segundos.
Se midió con una versión sonora del experimento de las letras de Sperling. En 1972 Christopher Darwin, Michael Turvey y Robert Crowder reprodujeron elementos por el oído izquierdo, el derecho y los dos a la vez, y luego indicaban qué canal había que decir. Con la señal la gente recordaba más que cuando tenía que decirlo todo, igual que con la cuadrícula de letras. Era más fácil decir de dónde venía un sonido que decir qué tipo de elemento era.
Para estudiar, la memoria ecoica explica por qué una clase puede parecer clara y aun así no dejar nada. Cada frase pasa por unos segundos de eco. Si no estás atento, o sigues copiando la diapositiva anterior, nunca llega a la memoria a corto plazo. Los apuntes recogen lo que el eco no puede sostener, y repasarlos el mismo día evita que se borren en los días siguientes.
| Rasgo | Memoria ecoica | Memoria icónica |
|---|---|---|
| Sentido | Oído | Vista |
| Duración aproximada | 3 a 4 segundos | Mucho menos de 1 segundo |
| Nombrada por | Ulric Neisser, 1967 | Ulric Neisser, 1967 |
| Experimento clásico | Darwin, Turvey y Crowder, 1972 | Sperling, 1960 |
| Ejemplo cotidiano | Entender una pregunta justo después de decir ¿qué? | La estela de luz de una bengala en movimiento |
En una clase de 90 minutos, Jana copia cada palabra de las diapositivas y se pierde lo que el profesor explica sobre por qué la reacción es reversible. Esa explicación estuvo unos segundos en su memoria ecoica mientras su atención estaba en la diapositiva, y luego se fue. La semana siguiente descarga las diapositivas antes, apunta solo lo que se dice en voz alta y por la noche dedica 15 minutos a convertir sus apuntes en cinco preguntas.
- 1Consigue las diapositivas antes de la clase para no tener que copiarlas.
- 2En clase, apunta lo que se dice y no está en las diapositivas: ejemplos, motivos, pistas sobre el examen.
- 3Usa palabras clave y flechas en lugar de frases completas, para seguir escuchando mientras escribes.
- 4Ese mismo día, dedica de 10 a 15 minutos a completar huecos y convertir los puntos clave en preguntas.
- 5Si la clase está grabada, vuelve solo a las partes que tus apuntes marcan como confusas.