Interferencia retroactiva
La interferencia retroactiva ocurre cuando algo que aprendes ahora te hace más difícil recordar algo que aprendiste antes. Lo nuevo tapa lo viejo. Su contraria es la interferencia proactiva, cuando lo aprendido antes estorba a lo nuevo. Las dos son más fuertes cuando los contenidos se parecen mucho.
Una forma fácil de distinguirlas: retro significa hacia atrás, así que el daño va hacia el recuerdo más antiguo. Pro significa hacia delante, así que el recuerdo antiguo empuja y bloquea el nuevo. Cambias tu contraseña y al poco ya no recuerdas la anterior. Eso es retroactiva. Sigues escribiendo la contraseña vieja en la cuenta nueva. Eso es proactiva.
La interferencia es una de las principales causas del olvido, junto al simple paso del tiempo. Los recuerdos que comparten las mismas pistas compiten cuando intentas sacar uno. Si dos listas, dos idiomas o dos fórmulas parecidas cuelgan de las mismas pistas, el cerebro coge la equivocada o ninguna.
Al estudiar, lo que cuenta es el orden y el parecido. Dos temas muy parecidos seguidos, como vocabulario de italiano después de portugués, o dos grupos de fármacos con nombres similares, se mezclan. Sepáralos en el tiempo, mete algo distinto en medio, ponte a prueba con los dos y deja claras las diferencias. Irte a dormir al poco de estudiar también protege lo aprendido, porque llega menos información nueva mientras se asienta.
| Retroactiva | Proactiva | |
|---|---|---|
| Dirección | Lo nuevo altera el recuerdo antiguo | Lo antiguo altera el aprendizaje nuevo |
| Qué pierdes | La información anterior | La información nueva |
| Ejemplo cotidiano | Aprendes un número de móvil nuevo y olvidas el viejo | En enero sigues poniendo el año anterior en la fecha |
| Ejemplo al estudiar | Tras el vocabulario de italiano, se te escapa el de portugués | Tras el de portugués, las palabras en italiano te salen en portugués |
| Mejor defensa | Separar temas parecidos, dormir, practicar el recuerdo | Contrastar lo viejo y lo nuevo, repasar lo nuevo a menudo |
Tomás estudia el sistema nervioso simpático a las 16:00 y el parasimpático a las 17:00. En el test del día siguiente no sabe cuál dilata las pupilas. El segundo tema borró parte del primero. La solución: un sistema por día, un test con los dos mezclados al final de la semana y una tabla de dos columnas con las diferencias.
- 1No estudies dos temas muy parecidos seguidos. Pon otra asignatura o un descanso en medio.
- 2Escribe las diferencias una al lado de la otra, en una tabla o en voz alta, para que cada recuerdo tenga su propia pista.
- 3Ponte a prueba con los dos temas mezclados cuando ya domines cada uno, para practicar distinguirlos.
- 4Repasa el tema antiguo otra vez después de aprender el nuevo, repartido en varios días.
- 5Estudia lo más difícil o lo más antiguo antes de dormir y no metas contenido nuevo justo después.