¿Cómo se hace active recall?
Cierra tus apuntes e intenta sacar la respuesta de la memoria antes de mirar: escríbela, dila en voz alta o contesta una pregunta sobre ella. Luego comprueba, marca lo que fallaste y repite esas partes más tarde. El active recall funciona mejor con preguntas hechas de tu propio material y repartido en varios días, no en una sesión larga.
Active recall significa sacar la información de tu cabeza en vez de volver a meterla. Releer y subrayar parecen productivos porque el texto te suena, pero sonar no es lo mismo que saber. Ponerte a prueba cuesta más en el momento, y ese esfuerzo es lo que hace que la memoria dure. La investigación detrás se llama efecto de la prueba.
El método es simple. Lo difícil es tener buenas preguntas. Convierte cada título de tu clase en una pregunta y cada término clave en una tarjeta. Una pregunta que empieza con por qué o cómo vale más que una que solo pide repetir una definición.
Trabaja en rondas: un primer intento sin ayuda, luego comprobar, luego arreglar solo los fallos. Vuelve a los fallos al día siguiente, tres días después y una semana después. Así unes el active recall con la repetición espaciada.
- 1Lee una sección una vez, con un objetivo: encontrar las ideas principales.
- 2Cierra el libro. Escribe o di todo lo que recuerdes, sin mirar.
- 3Abre tus apuntes y compara. Marca lo que olvidaste o hiciste mal.
- 4Convierte los huecos en preguntas o tarjetas, un dato por pregunta.
- 5Contesta esas preguntas sin apuntes, empezando por las más difíciles.
- 6Repite los fallos al día siguiente, tres días después y una semana después.