¿Cómo se toman buenos apuntes?
Escribe con tus propias palabras en lugar de copiar lo que dice el profesor. Deja huecos para añadir preguntas y conexiones después. Marca con una estrella o un signo de interrogación todo lo que no entendiste. Luego repasa tus apuntes el mismo día, mientras todo está fresco. Ese repaso corto es lo que hace que se te queden.
Los apuntes no sirven para anotarlo todo. Sirven para entender. Si copias frase por frase, tu cabeza se desconecta y no recuerdas casi nada. Oblígate a acortar y a decir lo que oyes con otras palabras. Cuando pones una idea con tus propias palabras, primero tienes que entenderla. Y ahí es donde aprendes de verdad.
Deja espacio en la hoja. Un margen libre o unas líneas en blanco te dejan volver luego y añadir una pregunta, un dibujo rápido o una conexión con otra cosa que viste. Las hojas llenas de punta a punta cuestan mucho de usar después. Los apuntes estilo Cornell hacen esto a propósito: una columna ancha para los apuntes, una estrecha a la izquierda para preguntas, y una o dos líneas abajo para resumirlo con tus palabras.
Sé sincero con lo que no pillaste. Pon una estrella o un signo de interrogación junto a todo lo que no te encajó. Tu yo del futuro necesita saber dónde están los huecos, para preguntar al profesor o buscarlo antes del examen. El último paso es el que más cuenta: vuelve a leer tus apuntes el mismo día. Cinco minutos mientras está fresco valen más que empollar la noche antes.
- 1No copies palabra por palabra. Acorta cada idea y escríbela con tus propias palabras.
- 2Deja un margen o líneas en blanco para añadir preguntas y conexiones después.
- 3Marca con una estrella o interrogación todo lo que no entendiste.
- 4Prueba el estilo Cornell: apuntes a la derecha, preguntas a la izquierda, un resumen corto abajo.
- 5El mismo día, relee tus apuntes y rellena los huecos mientras está fresco.
- 6Tapa los apuntes e intenta responder tus propias preguntas de memoria.