¿Cómo se estudia en la universidad?
En la universidad depende más de ti y te llevan menos de la mano. Ponte al día cada semana en vez de empollar antes de los exámenes. Pregúntate la materia de memoria en lugar de releerla, eso es recuerdo activo. Reparte los repasos en varios días, no todo de golpe. Ve a las tutorías cuando te atasques. Organiza el estudio según tu horario real y empieza antes de que se acumule todo.
En la universidad nadie va detrás de ti. No hay control diario de tareas, así que es fácil quedarte atrás sin darte cuenta. La solución es aburrida pero funciona: un poco cada semana. Una hora durante cinco días le gana a cinco horas la noche anterior.
La mejor forma de aprender es sacar la respuesta de tu propia cabeza. Cierra el libro e intenta decirlo o escribirlo. Vas a notar enseguida dónde están los huecos. Luego compruebas, corriges y lo vuelves a preguntar unos días después. Ese espacio entre repasos es todo el truco. Es lo que pasa la materia a la memoria a largo plazo.
Cuando algo no te entra, para eso están las tutorías. Llega con una pregunta concreta. Al profesor o al ayudante le es más fácil ayudarte en la semana 4 que verte en pánico en la semana 12.
- 1Reserva ratos de estudio según tu horario real, los mismos bloques cada semana.
- 2Después de cada clase, dedica 20 minutos a recordar la materia de memoria antes de releer nada.
- 3Repasa lo antiguo con un plan: día 1, día 3 y luego una semana después.
- 4Pregúntate en voz alta o por escrito en vez de releer tus apuntes.
- 5Lleva una pregunta concreta a tutorías en cuanto te atasques.
- 6Anota lo que fallas una y otra vez y practícalo más a menudo.