¿Merecen la pena los grupos de estudio?
Sí, si todos llegan preparados y os hacéis preguntas y os explicáis las cosas entre vosotros. Preguntaros unos a otros y explicar un tema en voz alta es de lo mejor que puedes hacer para aprender, y la investigación lo confirma. No, si se convierte en una quedada donde uno habla y el resto copia apuntes. Ahí aprenderías más por tu cuenta.
Lo que hace que un grupo de estudio funcione no es el grupo. Es preguntarse y explicarse las cosas. Cuando le explicas un tema a alguien, descubres rápido dónde están tus propios huecos. Cuando alguien te pregunta, tienes que sacar la respuesta de la cabeza en vez de solo releerla. Las dos cosas se fijan mejor que repasar apuntes a solas.
Pero un grupo solo ayuda si todos han leído antes. Si la mitad llega sin preparar, los que vienen listos acaban dando una clase gratis y no aprenden nada nuevo. Los grupos también se dispersan. Empezáis con biología celular y veinte minutos después estáis hablando del fin de semana. Tres personas como mucho, un tema claro y una hora de cierre fija mantienen el grupo serio.
Así que la respuesta honesta es: un buen grupo de estudio gana al estudio en solitario, y uno malo es peor que estudiar solo. Lo que decide es si la gente llega con ganas de trabajar. Si no, estudia solo y ahórrate el tiempo.