Evaluación formativa
La evaluación formativa es un repaso rápido y sin presión que haces mientras todavía estás aprendiendo, como una pregunta de práctica o un test corto. Te muestra qué dominas y qué no, para que cierres los huecos antes del examen de verdad. No es para una nota final.
La idea es detectar los fallos pronto. Respondes algo, ves si acertaste y luego cambias lo que vas a estudiar después. Aquí una respuesta mal no te cuesta nada. Solo te dice dónde tienes que mirar.
Lo contrario es un examen final. Ese solo te dice cómo te fue cuando ya no puedes cambiar nada. Los repasos formativos funcionan al revés. Son frecuentes, son pequeños y están para ayudarte, no para juzgarte.
Hacer muchos repasos pequeños así es una de las mejores formas de recordar las cosas a largo plazo. Cada uno te obliga a sacar la respuesta de tu cabeza, y eso es lo que hace que se quede.
Maya estudia para un examen de biología la semana que viene. Hace un test de práctica de 10 preguntas sobre la división celular y falla 4, todas en la misma fase. Ahora sabe justo qué repasar, y le quedan varios días.