Carga cognitiva
La carga cognitiva es cuánto está sosteniendo tu memoria de trabajo en un mismo momento. Tu memoria de trabajo solo aguanta unas pocas cosas a la vez. Si le echas demasiado, no se te queda nada. La solución es partir el material difícil en trozos más pequeños.
Tu memoria de trabajo es ese espacio pequeño de la mente donde sostienes lo que estás pensando ahora mismo. Ahí solo caben unas pocas cosas a la vez. Cuando el material nuevo te pide seguir más de eso, chocas con un muro. La página deja de tener sentido y tienes que volver a leerla.
Esa sobrecarga es la carga cognitiva. Una parte viene de que el tema es difícil de verdad. Otra parte viene de un montaje desordenado, como una diapositiva llena de cosas o saltar entre cinco pestañas. No puedes volver fácil un tema difícil, pero sí puedes quitar el desorden y tomar el tema trozo a trozo.
Así que cuando algo se siente como demasiado, es una señal, no un fallo tuyo. Ve más despacio. Aprende un trozo, déjalo firme, y luego añade el siguiente. Los pasos pequeños le ganan a intentar sostener todo a la vez en la cabeza.
Mara abrió su capítulo de química orgánica y ya se perdió en la página uno, con diez reacciones mezclándose en una sola. En vez de seguir a la fuerza, tapó el resto y aprendió una reacción cada vez. Al final de verdad se las sabía, porque dejó de pedirle a su cabeza que sostuviera las diez a la vez.